-Me hallo nuevamente despierto -dijo ensoñadoramente Enjambre-. Me complace ver que no hay ninguna emergencia importante que me preocupe. En cambio, ésta es una amenaza que se ha convertido casi en rutina. -Vaciló delicadamente. El cuerpo de Mirny se agitó un poco en el aire; su respiración era inhumanamente regular. Los ojos se abrieron y se cerraron-. Otra raza joven.
-¿Qué eres?
-Soy el Enjambre. Es decir, soy una de sus castas. Soy una herramienta, una adaptación; mi especialidad es la inteligencia. No se me necesita a menudo. Es bueno volver a ser necesario.
-¿Has estado aquí todo el tiempo? ¿Por qué no nos saludaste? Habríamos tratado contigo. No pretendíamos hacer ningún daño.
La boca húmeda al extremo de la espita emitió una risa.
-Como a ti mismo, me gusta la ironía -dijo-. Te has visto metido en una pequeña trampa, doctor capitán. Pretendías que el Enjambre trabajara para ti y tu raza. Pretendías criarnos y estudiamos y utilizarnos. Es un plan excelente, pero ya lo pensamos mucho antes de que tu raza evolucionara.
Asaltada por el pánico, la mente de Afriel se disparó frenéticamente.
-Eres un ser inteligente -dijo-. No hay motivo para que nos hagamos daño. Hablemos. Podemos ayudarte.
-Sí -accedió Enjambre-. Será una ayuda. Los recuerdos de tu compañera me dicen que éste es uno de esos incómodos períodos en que la inteligencia galáctica es abundante. La inteligencia es una gran molestia. Nos crea todo tipo de problemas.
-¿Qué quieres decir?
-Vosotros sois una raza joven y dais mucha importancia a vuestra astucia -dijo Enjambre-, Como siempre, no veis que la inteligencia no es un rasgo de supervivencia.
Afriel se secó el sudor de la frente.
-Lo hemos hecho bien -dijo-. Vinimos a vosotros, y pacíficamente. Vosotros no vinisteis a nosotros.
-A eso exactamente me refiero -dijo educadamente Enjambre-. Esa urgencia por expandiros, por explorar, por desarrollaros, es lo que os extinguirá. Suponéis ingenuamente que podéis continuar aumentando indefinidamente vuestra curiosidad. Es una larga historia, ejecutada por incontables razas antes que vosotros. Dentro de un millar de años, tal vez un poco más, vuestra especie desaparecerá.
Extraído de “Enjambre”, uno de los relatos de Crystal Express de Bruce Sterling. Creo que es de mis pasajes favoritos de toda la ciencia ficción.